01
Alimentación
Aprende a comer sin necesitar un menú para sentir que lo estás haciendo bien.
MÉTODO ORIGEN · +2.500 MUJERES
Aprende a comer, a entrenar y a vivir sin culpa. Sin extremos, sin empezar de cero cada lunes y sin renunciar a tu vida.
Descubrir Método OrigenPara mujeres que buscan resultados, no otra solución temporal.
Lo que nadie te enseñó fue qué hacer después.
Has hecho dietas. Has comido “bien”. Has vuelto al gimnasio. El problema llega cuando dejas de estar a dieta y vuelve tu vida.
Origen empieza precisamente ahí.
+2.500 MUJERES YA HAN PASADO POR AQUÍ
Diseñado para que funcione cuando tienes una vida, como el 99% de las personas normales. Sin renunciar a tu vida social ni a unas vacaciones.
01
Aprende a comer sin necesitar un menú para sentir que lo estás haciendo bien.
02
No necesitas vivir en el gimnasio. Necesitas saber qué hacer cuando estás allí.
03
Cenas, viajes, vacaciones y semanas caóticas también forman parte del proceso.
04
No te damos el plan y nos vemos dentro de un mes. Estamos mientras aprendes a manejar precisamente lo que antes te hacía abandonar.
ANTES DE DECIDIR NADA
Quiero enseñarte por qué puedes saber perfectamente cómo perder peso y seguir volviendo al mismo punto, y qué hacemos diferente en Método Origen para romper ese bucle.
+2.500
Mujeres acompañadas
9 años
Haciendo esto cada día
100%
Especializado en mujeres con poco tiempo
1 objetivo
Que no vuelvas a empezar y dejes de necesitarnos
ENTRENAMIENTO
Casa o gimnasio. 3 días o los que realmente puedas sostener.
Diseñamos el entrenamiento alrededor de tu nivel, tu objetivo y tu vida. Porque cuarenta minutos bien hechos pueden valer muchísimo más que acumular horas sin una estrategia.
Revisamos tus vídeos, corregimos tu técnica y ajustamos contigo.
Miles de puntos de partida diferentes
“Me ha funcionado y no ha sido nada raro, químico, pastillas.”
Trini
“Toda la semana como bien y no me estoy preocupando por nada.”
Sonia
“Mis medidas y mis métricas mejoraron muchísimo.”
Vanesa
“Lo que he conseguido es tranquilidad mental.”
Natalia de la Rosa
“Para mí no ha sido una dieta: ha sido un cambio de vida.”
Marta Senovilla
“Romper con la pereza me ha beneficiado mucho. Estoy súper contenta y muy orgullosa.”
Isa Gómez
“Ya no tengo ansiedad de comer otras cosas. Me siento fuerte en todos los aspectos.”
Diana San Miguel
“La energía y las ganas de hacer cosas han cambiado muchísimo.”
Stephany Cedeño
“Estoy levantando 23 kilos. Me motiva un montón.”
Marta Fernández
“He bajado dos tallas en el pantalón del uniforme.”
Diana Benítez
“Me he sentido muy arropada con vosotras.”
Adela
“Muchos problemas se hubiesen quitado de haberos contactado antes.”
Cristina Treviño
DOCE HISTORIAS, UN MISMO PRIMER PASO
Ninguna tenía el momento perfecto, ni el cuerpo de partida perfecto, ni dos horas libres al día. Tenían las mismas dudas que tú ahora mismo.
Escríbeme y lo vemos¿TODAVÍA PIENSAS QUE TODO ESTO SUENA DEMASIADO BONITO?
Escúchalas a ellas y recuerda: ellas también venían de haber intentado todo.
Muchas de ellas, en un mismo vídeo
El resumen de testimonios que grabó en directo.
Verlo en Instagram →
Patricia
Después de ser madre pensaba que nunca se recuperaría. Gastaba un dineral en tratamientos para la celulitis.
Verlo en Instagram →
Lurdes
Desconfiada, porque ya la habían engañado antes. No era consciente de lo mal que estaba hasta que empezó a cambiar.
Verlo en Instagram →
Silvia
Al llegar a los 100 kg dijo que no podía seguir destrozando su vida. Esta es ella con 37 kg menos.
Verlo en Instagram →
Laura
Empezó con mucho miedo: el médico le había dicho que no podía hacer fuerza y le sentaba mal hasta una hoja de lechuga.
Verlo en Instagram →
Mari
Le dio mil vueltas antes de entrar, hasta que un día dijo que no quería verse más así y dio el paso en pleno verano.
Verlo en Instagram →
Vane
Perdió la regla por comer poco y por su mala relación con la comida. Volvimos a enseñarle a comer y a salir.
Verlo en Instagram →
Marta
Nos conocimos en un BlaBlaCar. No se creía que tanta gente perdiera peso comiendo de todo.
Verlo en Instagram →
Vane
Entrenaba en casa y nada cambiaba. Trabaja en estética y no tenía tiempo para nada.
Verlo en Instagram →
Raquel
Solo sentía culpa cada vez que se salía del plan.
Verlo en Instagram →
Pili
Quería dejarlo para más adelante: cómo iba a invertir en ella, si sus hijos son lo primero.
Verlo en Instagram →
Yulia
No estaba mal… pero no pensaba que esto la fuera a cambiar tanto.
Verlo en Instagram →
Erika
Venía de pagar disparates por todo tipo de productos, y nunca le habían enseñado a comer comida normal.
Verlo en Instagram →
María
Llevaba la vida perdiendo peso y recuperándolo. Entró en pleno verano, como último recurso.
Verlo en Instagram →
Y más…
Cuenta que esto le ha ayudado a sanar consigo misma.
Verlo en Instagram →Tus comidas, tus entrenos, tus vídeos corregidos, tu peso, tus medidas y tus dudas del día a día, en el mismo sitio. Y nosotras al otro lado.
No es una app que te vigila. Es la forma de enterarnos el martes de que algo se está torciendo, y no dentro de un mes cuando ya lo has dejado.
Su agenda de la semana y el libro de recetas, tal cual se ven en la app.
Tu horario. Dónde entrenas. Lo que te gusta comer. Lo que no soportas. Tu experiencia. Tus objetivos.
Y también todo eso que siempre termina haciendo que mandes el plan a la mierda.
Porque personalizar no es cambiarte arroz por patata en una dieta. Es conseguir que puedas hacer esto el tiempo suficiente como para que deje de parecer una dieta.
Piénsalo: ¿quién se puede cansar de comer algo que le encanta?
¿QUIERES CONOCERME MEJOR ANTES DE DECIDIR?
APOYO Y COMUNIDAD
Una boda. Un viaje. Una semana de mierda. Una discusión. Los niños malos. Cero ganas.
Eso no es “salirte del plan”. Eso es tener una vida. Y precisamente ahí es donde aprendemos.
No desaparecemos cuando no lo haces perfecto: te ayudamos a que dejes de convertir un día normal en una excusa para mandar por tierra toda la semana.
Además, estás rodeada de mujeres que están viviendo exactamente lo mismo.
COMIDA REAL. VIDA REAL.












En casa. En un restaurante. De viaje. Un martes cualquiera. Aprender a comer no consiste en saber hacerlo cuando tienes el táper preparado: consiste en saber decidir cuando no lo tienes.









Y sinceramente, tampoco queremos que lo sea.
Y no pasa absolutamente nada. Pero no vamos a venderte algo que sabemos que no estás buscando.
ANTES DE ENSEÑARLO, YO TAMBIÉN TUVE QUE APRENDERLO.
Me pasé años escondiéndome. En la playa me quedaba con la camiseta puesta debajo de la sombrilla. Esquivaba las fotos. Elegía la ropa por lo que tapaba.
Con la comida igual: delante de la gente comía bien y luego comía a escondidas. Al día siguiente lo compensaba con cardio. La tenía en la cabeza todo el día.
Probé de todo. Llegué a trabajar los fines de semana limpiando apartamentos para poder pagar a profesionales que me dieran una respuesta, y ninguno me enseñó a comer. Me daban más normas. Estuve ocho meses sin la regla y todavía arrastro una alopecia de aquella época. Y aun así seguía pensando que la que fallaba era yo.
Me puse a estudiar para entenderlo por mi cuenta. Y lo que descubrí es que no me faltaba fuerza de voluntad. Me faltaba que alguien me explicara cómo se hace esto de una forma que se pueda mantener.
Hace poco supe que tengo lipedema. No ha avanzado, y no ha sido por hacerlo perfecto. Ha sido por tener unos hábitos que no son perfectos pero que puedo sostener. Como fuera. Me voy de vacaciones. No dependo de ninguna dieta. Y mantengo mi físico sin tener buena genética y con un diagnóstico que juega en mi contra.
Eso no es fuerza de voluntad. Es una habilidad, y se aprende.
Por eso lo que más me sorprende de las mujeres que pasan por aquí no es la talla que bajan. Es que dejan de hablar mal de sí mismas. Vuelven a hacerse fotos. Muchas me dicen lo mismo: “no sabía que se podía vivir así de tranquila”.
No encontraron la dieta buena. Descubrieron que sí podían.
Por eso hago esto. Y quiero enseñárselo a todas las mujeres que pueda.
No empezamos imprimiendo una dieta. Necesitamos saber cómo comes, cómo entrenas, qué vida tienes y dónde narices se suele torcer todo.
Diseñamos alimentación y entrenamiento alrededor de ti, incluyendo cosas que disfrutas: esto no tiene sentido si estás deseando que termine desde el día uno.
Sí, también fuera de casa. Sin órdenes absurdas y sin convertir comida normal en veneno.
Ejercicios sencillos, eficientes y adaptados a tu cuerpo. Nada de coleccionar ejercicios de Instagram.
WhatsApp, revisiones, videollamadas, ajustes. Sí, durante un tiempo somos un poco lapas: es cuando estás aprendiendo.
Que es exactamente el objetivo.
Comer y moverte son habilidades.
Cuando aprendiste a escribir, no se te olvidó porque tuvieras una semana horrible. ¿Por qué algo que haces todos los días, como comer, debería depender eternamente de que alguien te diga qué hacer?
A veces el cambio empieza mucho antes de que alguien más pueda verlo.
Están tal y como nos llegan al móvil.
Depende muchísimo de dónde partas. El acompañamiento mínimo es de tres meses, porque en menos tiempo no se aprende nada que se sostenga. A partir de ahí, depende de ti: hay mujeres que con tres meses consiguen la autonomía que buscaban, y otras que llevan tantos años repitiendo los mismos patrones que necesitan seis meses o un año.
Sería muy poco honesto decirte cuánto necesitas sin conocerte. Primero vemos tu caso, tu punto de partida y lo que quieres conseguir; después te recomendamos lo que tenga sentido. Ni más, ni menos.
Depende del tiempo y del tipo de acompañamiento que necesites. Sé que da rabia entrar en una web y no ver un número, pero me parecería peor decirte un precio sin saber siquiera qué necesitas.
Primero conocemos tu caso. Si podemos ayudarte, te explicamos las opciones y lo que cuesta antes de que tengas que decidir nada.
No. Es un plan de alimentación flexible y hecho para ti, sin alimentos prohibidos. Comes pan, cenas fuera y te das tus caprichos: la diferencia es que aprendes a encajarlos, no a tenerles miedo. Si lo que buscas es una lista de alimentos prohibidos, esto no es eso.
Creamos el plan a tu gusto, para que aprendas de una vez por todas. Si quieres pautas con pesos para hacerte una idea, las tendrás. Si te manejas mejor con raciones, también. No hay nada establecido de antemano, porque entonces te estaríamos mandando lo mismo que a todas, y ya sabes que esto es distinto.
El objetivo es justo el contrario de vivir contando: que llegue el momento en que lo hagas sin pensar y puedas soltar la calculadora.
Vas, y disfrutas. Esta es justo la parte que más me importa: mis chicas se van de vacaciones o se meten una feria entera sin que se les vaya todo al traste, porque saben cómo hacerlo. Y si esa semana se te tuerce, lo cuentas en el grupo y verás que alguien ya pasó por ahí.
Ni una cosa ni la otra. Hay rutinas para casa (con material o sin él) y para gimnasio, y se ajustan a tu nivel aunque no hayas entrenado nunca. Con cuarenta minutos bien hechos tres días por semana vas servida: rinden más que cinco sesiones de dos horas.
Mi equipo y yo, con seguimiento 1vs1. Y disponibles de verdad, que es cuando hacen falta: cuando llegan los problemas reales. No ponemos un límite de preguntas, porque entonces esta educación sería imposible de conseguir. Ahora vas entendiendo por qué somos tan “tikismikis”.
Hay mujeres que en 3 meses consiguen lo que buscaban, otras necesitan 6 y otras un año. Depende mucho del punto de partida y de todo lo que haya que desaprender después de años de dietas, culpa y hábitos que no han funcionado.
Pero quizá la pregunta no es cuánto vas a tardar. Quizá es cuánto tiempo más quieres perder viviendo así después de todos los años que ya llevas intentándolo.
Si ya has perdido peso otras veces, seguramente este sea uno de tus mayores miedos: volver a verte dentro de un año exactamente en el mismo sitio.
Por eso aquí no solo vas a perder peso. Vas a aprender qué hacer cuando llegue un viaje, una comida fuera, una mala semana o un mes en el que no puedas hacerlo perfecto.
Queremos que llegue un día en el que no necesites empezar otra dieta porque sepas cuidarte incluso cuando la vida se complica. Eso es lo que realmente queremos que te lleves para siempre.
Me escribes por WhatsApp y hablamos. Entiendo que cuando llevas mucho tiempo sintiéndote mal quieras empezar ayer, pero antes quiero conocerte y asegurarme de que realmente puedo ayudarte.
Ya hay demasiada gente en internet vendiendo tonterías como para meterte en otra cosa que no necesitas.
Quiero que las dos tengamos claro que podemos construir algo a tu medida: yo, que puedo ayudarte de verdad; y tú, que estás preparada para dejarte ayudar y hacer tu parte.
Si encajamos, empezamos. Así de fácil.
MÉTODO ORIGEN · +2.500 MUJERES
Y si ahora mismo estás pensando «¿y si esta vez tampoco funciona?», te entiendo. Después de años probando cosas, gastando dinero, ilusionándote y volviendo a sentir que has fallado, lo raro sería que no tuvieras dudas.
Por eso no quiero que entres a ciegas. Primero quiero conocerte: saber qué has probado, qué te está pasando y qué necesitas. Si creemos que podemos ayudarte, te explicamos cómo. Si no, también te lo diremos.
No necesitas confiar ciegamente en nosotras. Solo empezar por una conversación honesta y, si esto es lo que buscas, que la decisión la tomes tú.
Sin compromiso. Primero hablamos.